Viajar con niños en crucero

Viajar con niños en crucero

Los cruceros una opción cada vez más elegida por las familias con niños para sus vacaciones. Son auténticos resorts flotantes con ofertas de ocio para todos los miembros de la familia.

Por tanto, hay que saber elegir muy bien la compañía y los servicios que ofrece para asegurarnos que el viaje será adecuado para los peques.

Hay compañías que ofrecen descuentos muy convenientes para los niños, incluso se anuncia que en muchos los menores viajan gratis, pero hay que prestar especial atención a qué no incluye el “gratis”.

Acomodarse en un crucero

Lo primero es preguntar a partir de qué edad pueden viajar los bebés en crucero. Cada compañía tiene sus propias restricciones de edad, así que es conveniente averiguarlo primero. La mayoría acepta niños a partir de 6 meses.

También es importante conocer las edades a partir de las cuales pueden utilizar determinados servicios como el Club para niños, la discoteca o cualquier otro tipo de actividades para niños previstas en el barco.

Hay que poner especial atención a los tipos de cabina. En algunos barcos hay cabinas de hasta cinco personas, mientras que otros disponen de cabinas que se comunican por medio de una puerta, una opción muy interesante para familias que viajan con niños.

Como en cualquier hotel, se puede solicitar una cuna para el bebé, petición que habrá que hacer al momento de la reserva.

Comidas y bebidas

En algunos cruceros, no todo está incluido en la tarifa que hemos pagado. En algunos las gaseosas, la leche y la comida para bebé no está incluida, y no suele ser barata, por tanto es importante que lo averigüemos con anticipación si no queremos agotar el bolsillo.

Lo que sí suelen tener la mayoría de las compañías son menús infantiles que cuentan con una variedad de comida especial para los más pequeños.

Seguridad a bordo

Los cruceros están preparados para que la seguridad de los más pequeños a bordo esté garantizada, sin embargo, en crucero es un gran hotel, y como en cualquier otro sitio hay que tener a los niños siempre controlados.

Todos cuentan con servicio médico abordo. Los barcos están bien provistos de cobertura sanitaria, en algunos casos hasta con instalaciones médicas de gran complejidad. Sin embargo, y especialmente si viajamos con niños con enfermedades o bajo tratamiento, para vuestra tranquilidad es preferible consultarlo.

Por último, recomendaros que en un crucero, sobre todo si viajamos en verano, hay muchas zonas al aire libre, y la superficie del mar multiplica el efecto espejo, por tanto es fundamental utilizar la protección solar adecuada, tanto en cremas como gorro y gafas de sol.