Maletas de Viaje o Mochilas

Maletas de viaje o mochilas

En el último par de años y debido a que mi estilo de vida itinerante y mi pasión por viajar habían empezado a funcionar de verdad se me ocurrió dejar de lado las maletas de viaje de mis padres que cogía siempre porque no se adaptaban del toda a mis necesidades, y por supuesto también dejé de lado la maleta de los viajes de trabajo que suelen ser más pesados y aburridos que lo que acostumbro a llevar en las maletas de viaje.

Así que este año me he decidido a hacerme con mi propio equipaje, momento en el que me encontré con el gran dilema de aquellos que viajan a menudo a lugares distintos y cuyas necesidades de equipaje también son cambiantes.

Mi primer dilema fue: Maletas de viaje con ruedas o mochilas a la espalda?

Hasta ese punto yo siempre había usado maletas de viaje con ruedas de manera esporádica, ya que dicen que son las más cómodas y versátiles. Lo normal es que viaje por el país y alrededores, nada fuera de lo normal. Alguna escapada a Alemania a ver a unos amigos, vacaciones en Italia y lo que surja, como aquella vez que me eché un novio de dos semanas en Bélgica durante el viaje de fin de curso. Hans, se llamaba.

Puedes preguntar, La maleta de viaje con ruedas o la mochila es cuestión de gustos? Y yo respondería, No, no lo es, debes saber perfectamente dónde vas y si te vas a encontrar amistosos paseos o escarpadas subidas y bajadas con preciosas y agotadoras calles empedradas.

Antes de uno de mis viajes en el 2009, estuve pensando que la mochila era la mejor opción, sin embargo, mi madre me recomendó que antes de partir diera un par de vueltas por el barrio con la mochila llena sobre mis hombros, lo que me hizo reconsiderar esta opción. Cogí la maleta.

Ahora me encuentro otra vez con la misma pregunta, qué es mejor las maletas de viaje con ruedas, o la mochila a la espalda? Lo que pasa es que mi compromiso es mayor que el de aquella vez, ya que pretendo viajar más y mejor. No me sentía preparada para tomar aquella decisión ya que tengo que controlar siempre esa vena de cargar con cosas que luego no voy a necesitar solo por el “y si…” y no quería que me volviera a pasar. Cada una de las opciones tiene sus pros y sus contras.

 

En Resumen, decidí olvidar mi experiencia del 2009  y volver a darle una oportunidad a la mochila sobre la maleta de viaje barata de mi casa. Me gusta la idea de tener las manos libres al andar por calles empedradas, aeropuertos de mucho tráfico y controles rutinarios de equipaje. Por no hablar de que al ponérmela me sentía de alguna forma automáticamente algún tipo de exploradora de élite.

También ayudó a mi decisión que una buena amiga a quien había conocido viajando acababa de hacerse con una nueva y flamante mochila versátil y había decidido darme la suya anterior, a la que todavía le quedaban mucho viajes por delante.

Hace muy poco la estrenamos en Lisboa.

Ahora bien, la primera expedición con mi nueva mochila fue dura, ¿dónde había dicho que habían aparcado el avión? ¿En el final de la última puerta de la terminal? Gracias. Qué suerte. En el momento en el que llegué a la puerta de embarque estaba decidida a tirarle la mochila a los perros y entré en una tienda para comprar una de las maletas baratas que allí había. Pero recordé que una de las cosas más importantes a la hora de viajar es la perseverancia y la paciencia. Aun así conforme mi viaje progresaba la mochila se iba haciendo más pesada cada vez, desde el cambio de Terminal que duró una hora y media hasta el momento en el que nos perdimos por las preciosas calles de Lisboa.

A la vuelta a casa, créeme que la mochila fue facturada, a pesar de mis aversiones a este tipo de procedimiento. Y no la he vuelto a coger. Así que para mí, no hay vuelta de hoja, para largos recorridos lo tengo claro. Incluso con todas las ventajas que una mochila puede ofrecer, para una chica de 32 años de edad, todo se reduce a una sola cuestión. Mi espalda no podía más. Mis lumbares para ser exactos. Ahora tengo la espalda mal y debo hacer ejercicio para reforzar mi musculatura.

Así que si tienes el mismo dilema entre si elegir maleta de viaje con ruedas o mochila lo más importante es que te hagas esta pregunta: ¿tu espalda podrá aguantar la tensión? ¿O por el contrario se convertirá en algo que hace que tu viaje sea cada día más pesado y doloroso?

A ver hay un montón de buenas razones para viajar con mochila pero no es para mí. Yo no tengo esa espalda fuerte y particularmente joven, por lo tanto yo ya veo principalmente problemas.

 

En caso de que no lo tengas claro, aprende del consejo de mi madre: Sal a darte un par de vueltas con la mochila llena y tendrás casi todas las respuestas que debes saber.

Yo me dejo de expediciones y me quedo con las maletas de viaje de toda la vida, las de las ruedas y a ser posible que no hagan demasiado ruido al desplazarlas por las aceras. Os recomiendo esta maleta de Keith Haring, es la que yo uso ahora.

 

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